Sí, la dichosa crisis ha tocado a mi puerta como a la de miles de españoles y como tantos de éstos, me he sumado a la lista de personas que buscan empleo.
Parece que a primera vista estoy teniendo suerte y a los pocos días de colgar mi curriculum en la red, ya he pasado la primera entrevista.
Curiosa ésta por lo acontecido antes y durante de ésta, o más bien mis percepciones al observar a mis compañeros de selección y al propio seleccionador.
Hora de la entrevista, 12.30h del mediodía, lugar, en "tó mitá de la city"(problemas de aparcamiento, ya se sabe). De hecho, he tenido que dejar la mitad de mi coche fuera del aparcamiento, porque el ayuntamiento ha decidido que esa plaza la compartiera con un árbol de más de 50 años.
Yo como siempre y en casi todo lo que hago, suelo presentarme en el lugar como mínimo 15 ó 20 minutos antes, no me gusta la impuntualidad por lo que no puedo serlo yo, impuntual no. Pero claro, me he pasado con el tiempo o no lo he calculado bien porque a las 11.30h ya estaba plantada frente al edificio donde se encuentra la empresa. Así es que, nada, a pasear por los alrededores para hacer un poquito de tiempo. Tampoco queda bien presentarse con mucha antelación.
Después de machacarme los pies con los dichosos tacones.....decido que ya es el momento de hacerme ver por la oficina. Consigo atravesar el mini-pasillo del portal después de rodear a una de las vecinas, que se le ocurrió plantarse en mitad de éste y continúo con el gran salto que tengo que dar por encima de sus dos perritos, que al igual que su dueña decidieron no moverse del sitio.
Me recibe una chica joven, amable lo justo y necesario, (qué más me da si está claro que ella no me hará la entrevista), entrega de curriculum en mano y paso a la sala de espera. Joeeeee cuánta gente¡¡¡¡¡¡ y todos bastante más jóvenes que yo aunque no sabemos si "sobradamente preparados", en fin..... a coger revista y a esperar.
Yo he llegado a mi hora, y parece que hay algunos que llevan desde las 11.30h aquí, se prevee larga la espera, bien, tiempo para observar a los aspirantes, que a mí me gusta mucho eso de observar jajjaja
Aquí nadie dice ni mú¡¡ Entre los 12 que estábamos, un sólo chico y yo pensaba entre mis tonterias....."te tenemos rodeado, pequeño" vaya tonteria de las gordas.
En tan reducido grupo se contaba con casi todos los estilos, alguna clásica(aquí estoy yo), alguna moderna, alguna hipermegamoderna, algún extravagante(el chico), alguna de pueblo(que no sé cómo catalogar ese estilo), etc.....
Movimiento de pies, seguramente por los nervios, algunos al ritmo de la música que salía del hilo musical, otros sin ritmo (los nervios, los nervios).
De repente aparece por sorpresa para mí, que acababa de llegar, y por una puerta de la cual no me había percatado, el entrevistador con lista en mano. nombrando a los aspirantes para que pasaran a su despacho. Bien, parece que la hora de la cita, no cuenta y ésto va por orden de llegada. Lo llego a saber antes y no estoy dando vueltas como tonta y machacándome los pies, probablemente ya habría terminado y me hubiera ahorrado la preocupación de si llego a tiempo o no de recoger a las niñas al cole ofúuuu porque al ritmo que va ésto, llego tarde seguro.
En cuestión de segundos es difícil captar las características de la persona, pero yo he podido coger alguna de él. Por el meneo del brazo de la otra persona, está claro que es efusivo y contundente a la hora de dar la mano en el saludo, eso es bueno, se dice que la persona que saluda así es de carácter fuerte, aunque también se dice que es intimidatorio. Lo tengo claro, saludo contundente evitando intimidar.
Mira fijamente a los ojos y no aparta la mirada hasta que el otro se gira para entrar al despacho. Eso me gusta, en mi opinión refleja claridad. Lo tengo también claro, directa a los ojos, norma del entrevistado.
Ya mismo me toca. El que va delante de mí es el chico extrovertido el cual, ha recibido una llamada mientras esperaba su turno, al no quitarle el sonido al móvil antes de entrar nos ha desvelado a todos de nuestro propio aburrimiento debido a la larga espera.
Me toca, el extrovertido ya se ha ido, muy cortita su entrevista, eso no sé si tomarlo como algo bueno o malo. El entrevistador lo tiene claro, pero no sabemos si para bien o para mal.
El saludo, apretón de manos, ambos con la misma intensidad y sin quitarnos la mirada. Bien, va bien.
Me sorprende con una pregunta......
-Perfume de Tous?
-Cómo? Ehhhhh....pués no, Loewe
-Es que al entrar, con tu olor, me has recordado a mi mujer.
-Ahhh....jajjaja ( el perfume de Loewe es la caña porque yo siento mis axilas con el del anuncio de AXE, sudando a borbotones¡¡¡¡¡)
Hasta el final de la entrevista no he podido deducir que parece que le interesa que trabaje con ellos, o por lo menos pasar un día intensivo de prueba, para conocerme mejor, dice. El señor se ha dedicado a contarme su vida, el mal rollo que tiene con su padre, lo bien que se lleva con su mujer( eso me interesa después de lo del perfume jejejej), viajes que tiene pendientes, entre ellos uno a Eurodisney( toma y yo, y no te lo cuento), y la pasta que gana¡¡¡¡¡ por supuesto. A penas me ha permitido explayarme con mi curriculum y una que es modosita sumado a los nervios del momento....bueno, algo sí le he podido soltar.
La despedia, igual que el saludo inicial. Mirando a los ojos y apretón de manos contundente.
Me ha dedicado(bueno, se ha dedicado a hablar) unos 15 minutos aproximadamente. Según tengo entendido y me han hecho saber en multitud de ocasiones los expertos en RRHH que he tenido oportunidad de conocer, y más concretamente en Selección de Personal, se le debe dedicar algo más de tiempo, mucho más tiempo y por supuesto no hablar demasiado si no, escuchar y observar.
Bueno, espero que éste, con lo que ha leído de mi curriculum y lo poco que me ha escuchado, lo tenga decidido........para bien, por supuesto jajjaja
El lunes día de prueba intensiva, si el veredicto es "Apto", me incorporo el lunes siguiente.
A ver cómo se me da.